
El inbound funciona. Publicas contenido, pagas anuncios, consigues 20 o 30 contactos nuevos al mes. El problema aparece después: no sabes a quién llamar primero, pierdes el hilo de las conversaciones, olvidas hacer seguimiento. Cuando finalmente llamas, ya contrataron con otro agente o perdieron el interés. No falla la estrategia de captación, falla el proceso de gestión.
Este artículo muestra el sistema mínimo que necesitas para convertir esos contactos en ventas. No vas a necesitar un CRM complejo ni metodologías de consultor. Vas a entender cómo organizar tus leads en estados claros, priorizar a quién contactar cada día, y hacer seguimiento sin que se te escape nadie. La diferencia entre un agente que cierra 3 de cada 20 leads y uno que cierra 12 está en tener un proceso, no en tener más talento.
Este artículo es parte de nuestra guía completa sobre cómo vender seguros y muestra el sistema mínimo que necesitas para convertir esos contactos en ventas.
La mayoría de agentes piensan que el inbound falló porque sus anuncios no funcionaron o porque su contenido no era lo suficientemente bueno. La realidad es otra: el inbound cumplió su trabajo. Consiguió que gente interesada levantara la mano. El problema apareció después, cuando esos contactos quedaron dispersos en distintos lugares sin un proceso claro para convertirlos en clientes.

Publicar en redes sociales, pagar anuncios en Facebook o compartir tu enlace de cotización te consigue contactos. La parte técnica de generar leads está resuelta: hay herramientas, hay formatos, hay canales.Publicar en redes sociales, pagar anuncios en Facebook o compartir tu enlace de cotización te consigue contactos. Si además quieres complementar con prospección activa, revisa nuestro sistema de prospección activa para generar leads que no llegaron solos. Lo difícil empieza cuando recibes 15 mensajes en una semana y no sabes por dónde empezar. Lo difícil empieza cuando recibes 15 mensajes en una semana y no sabes por dónde empezar.
Cada lead que llega trae su propio nivel de urgencia y disposición a comprar. Uno te escribió porque tuvo un accidente ayer y necesita seguro mañana. Otro solo está "viendo opciones" y te pidió una cotización para comparar. Un tercero te contactó hace 10 días, dijiste que lo llamarías "esta semana" y se te olvidó.
Sin un sistema para organizarlos, todos quedan mezclados. Terminas respondiendo al que escribió último (no al más urgente), perdiendo de vista a los que están listos para comprar, y olvidando completamente a los que necesitaban solo un empujón más.
Un lead inbound ya hizo el trabajo más difícil: te encontró y decidió contactarte. No tuviste que llamar en frío, no tuviste que perseguirlo. Esa persona levantó la mano diciendo "necesito ayuda con seguros".
Cuando pierdes ese lead por desorganización, no solo pierdes una venta. Pierdes tiempo y dinero que invertiste en captarlo, pierdes la oportunidad de que te refiera a otros, y le dejas el cliente a un competidor que sí tiene orden en su seguimiento. Si gastaste $5 en publicidad para conseguir ese contacto y lo dejaste morir en tu lista de pendientes, tiraste esos $5 a la basura.
Peor aún: si la persona te vuelve a buscar en 6 meses y recuerda que nunca le respondiste bien, ya no confía en ti. El costo de perder un lead inbound no es solo la prima que dejaste de ganar hoy, es la reputación que perdiste para el futuro.
Un lead inbouSnd no pasa de "interesado" a "cliente" en un solo paso. Atraviesa etapas que determinan si avanza hacia la venta o se estanca hasta morir. Entender estas etapas te permite ver exactamente dónde se te están cayendo los prospectos y qué hacer en cada momento para empujarlos hacia adelante.
Todo lead inbound debe estar en uno de estos 5 estados:
Pendiente: Acaba de llegar. Todavía no hablaste con él. Tienes su información pero no has hecho contacto inicial.
Contactado: Ya hiciste el primer contacto. Hablaste con él por teléfono o WhatsApp. Sabes qué necesita y quedaste en enviarle una cotización o en volver a hablar.
En Proceso: Le enviaste cotización. Está evaluando opciones. Tal vez está comparando con otros agentes. Quedaste en darle seguimiento en X días o está esperando resolver una duda específica.
Convertido: Compró. Firmó. Emitiste la póliza. Este lead ya es cliente.
Descartado: Dijo que no, contrató con otro, o pasaron 30 días sin respuesta después de múltiples intentos de seguimiento. Este lead está muerto.
Cada estado tiene acciones claras. Si un lead está en "Pendiente", tu única acción es llamarlo hoy. Si está en "En Proceso", tu acción es hacer seguimiento en la fecha que quedaste. Si está en "Contactado", tu acción es enviarle lo que prometiste.

La mayoría de agentes tiene una lista mental o en Excel que dice "pendientes". Ahí meten todo: el que escribió hace 2 horas, el que escribió hace 2 semanas, el que dijo "llámame después" y el que nunca contestó.
El problema es que "pendiente" no te dice qué hacer. No sabes si es urgente o puede esperar. No sabes si ya intentaste contactarlo 3 veces o todavía no lo has llamado. No sabes si está esperando tu respuesta o si tú estás esperando la suya.
Cuando todo es "pendiente", nada es prioridad. Terminas revisando la lista, sintiéndote abrumado, y cerrando el Excel para atender otra cosa. Mientras tanto, los leads que están listos para comprar se enfrían porque no les diste seguimiento a tiempo.
Un lead inbound tiene ventana de oportunidad. Si te buscó porque necesita seguro de auto para mañana (va a recoger el carro al dealer), tienes menos de 24 horas. Si te contactó porque está "viendo opciones" de vida, tienes tal vez 2 semanas antes de que olvide que te escribió.
El punto de quiebre llega cuando pasan más de 3 días sin que hagas contacto inicial, o cuando prometes "te llamo esta semana" y no llamas. En ese momento el lead piensa: "Este agente no me pela" o "Ya no me interesa tanto". La urgencia baja, la atención se dispersa, y otro agente que sí respondió rápido se lleva la venta.
Los datos de Figuro muestran que los agentes que contactan un lead en las primeras 5 horas convierten 5 veces más que los que esperan hasta el día siguiente. La diferencia no está en lo que dices, está en cuándo lo dices.
No necesitas un CRM empresarial ni un proceso con 15 pasos. Necesitas claridad sobre a quién llamas primero cada día y cuándo vuelves a contactar a alguien que no te respondió. Eso es todo. Con esas dos reglas operativas, ya estás por encima del 80% de agentes que trabajan sin sistema.
Cuando abres tu lista de leads pendientes y ves 12 nombres, necesitas un criterio para decidir por dónde empezar. No puedes llamar a todos al mismo tiempo. Si eliges mal, pierdes los que estaban listos para comprar mientras persigues a los que solo estaban curioseando.
Prioridad 1 - Urgencia declarada: El lead dijo que necesita el seguro YA. Ejemplos: "Retiro el carro mañana", "Me vence la póliza en 3 días", "Tuve un accidente y necesito cobertura inmediata". Estos se llaman HOY, sin excepción. Si llegaron hace 2 horas, ya estás tarde.
Prioridad 2 - Información completa + solicitud específica: El lead llenó un formulario con todos sus datos y pidió cotización de un producto concreto. Ejemplo: dejó marca, modelo, año del auto, y su cédula. No está navegando genérico, sabe qué quiere. Estos se llaman el mismo día si llegaron en horario laboral, o a primera hora del día siguiente.
Prioridad 3 - Consulta general sin urgencia: El lead preguntó algo vago como "¿Cuánto cuesta un seguro de vida?" o "Quiero información sobre seguros para mi negocio". No hay urgencia, no hay datos completos. Estos se atienden después de los Prioridad 1 y 2, pero dentro de las primeras 24 horas.
Prioridad 4 - Recontacto programado: Alguien que ya contactaste, le enviaste cotización, y quedaste en hablar en una fecha específica. Si hoy es esa fecha, tiene prioridad sobre los Prioridad 3 (porque ya invertiste tiempo en él).
Prioridad 5 - Segundo o tercer intento: Ya intentaste contactar a este lead 1 o 2 veces y no contestó. Lo sigues intentando, pero después de atender todas las demás prioridades.

Hacer seguimiento no es perseguir. Es recordarle a alguien que le prometiste algo o que quedó pendiente una decisión. Las reglas son simples:
Primera regla: Si prometiste algo, cumple en máximo 24 horas. Dijiste "te mando la cotización hoy en la tarde", mándala hoy en la tarde. Dijiste "te llamo mañana", llama mañana. Cada promesa rota es una venta perdida.
Segunda regla: Si no contestó, espera 48 horas antes del segundo intento. No llames 3 veces en el mismo día. Das la impresión de desesperado. Dos días es suficiente para que la persona vea tu mensaje y decida si responde.
Tercera regla: Máximo 3 intentos de contacto. Primera llamada (o mensaje), segunda llamada 48 horas después, tercera llamada 5 días después de la segunda. Si después de 3 intentos no contesta, mueves ese lead a "Descartado". No pierdas más tiempo persiguiendo fantasmas.
Cuarta regla: Cada contacto debe tener un motivo claro. No llamas "para ver si ya decidió". Llamas porque enviaste una cotización y quieres saber si tiene dudas. O porque salió una promoción nueva que aplica para su caso. O porque la fecha límite que él mencionó ya está cerca. Siempre hay una razón específica, no un "estaba pensando en usted".
Quinta regla: Si dijo "llámame en 2 semanas", ponlo en el calendario y llama exactamente ese día. No antes (pareces ansioso), no después (pareces desorganizado). Ese día, a esa hora.

Un lead inbound ya hizo el trabajo más difícil: te encontró y decidió contactarte. Cuando pierdes ese lead por desorganización, no solo pierdes una venta. Pierdes el tiempo y dinero que invertiste en captarlo, pierdes la oportunidad de que te refiera a otros, y le dejas el cliente a un competidor que sí tiene orden en su seguimiento.
Entender el sistema no sirve de nada si no lo implementas. Estos 3 pasos te llevan de tener leads dispersos en WhatsApp y papelitos a tener una operación ordenada donde sabes exactamente qué hacer cada mañana.
Elige UN lugar donde vas a guardar todos los leads. Puede ser un Excel simple, un Google Sheet, una app de notas, o una herramienta como Figuro Engage. Lo importante no es qué usas, es que TODO vaya ahí.
Cada vez que alguien te escribe por WhatsApp pidiendo cotización, antes de responder, anotas sus datos en ese lugar central. Cada vez que alguien llena un formulario en tu Instagram, copias esa información al mismo lugar. Cada vez que conoces a alguien en persona y te da su teléfono, lo registras ahí.
Si sigues usando WhatsApp como tu "base de datos", vas a perder gente. Los chats se entierran, las conversaciones viejas desaparecen cuando actualizas el teléfono, y no tienes forma de buscar rápido "ese señor que me pidió seguro de auto hace 2 semanas".
La centralización elimina el problema de "¿dónde anoté eso?". Todo está en un solo lugar. Abres, ves la lista completa, sabes exactamente qué tienes pendiente.
Cada lead en tu lista debe tener un estado visible: Pendiente, Contactado, En Proceso, Convertido o Descartado. Si usas Excel, agrega una columna que diga "Estado". Si usas una herramienta, asegúrate de que te deje marcar en qué etapa va cada persona.
Cuando un lead nuevo llega, lo pones en "Pendiente". Después de llamarlo y hablar con él, lo cambias a "Contactado". Cuando le mandas cotización, lo pasas a "En Proceso". Si compra, lo marcas "Convertido". Si después de 3 intentos no contesta, lo mueves a "Descartado".
Este etiquetado te da visibilidad instantánea. Con un vistazo sabes cuántos leads tienes pendientes de contactar (esos son urgentes), cuántos están esperando tu cotización (esos requieren acción hoy), y cuántos están en proceso de decidir (esos necesitan seguimiento programado).
El sistema solo funciona si lo usas todos los días. Crea una rutina simple que no te quite más de 15 minutos cada mañana:
Lunes a viernes, 8:30 AM:
Eso es todo. No necesitas revisar la lista 10 veces al día. Con una revisión en la mañana y ejecutar las acciones necesarias, ya estás operando mejor que el 90% de agentes.
Si un lead nuevo llega a las 3 PM, lo registras inmediato en tu lista y lo marcas "Pendiente". Mañana a las 8:30 AM lo vas a ver y lo vas a llamar. Si llegó con urgencia extrema (retira el carro en 2 horas), rompes la rutina y lo atiendes de inmediato.
Puedes tener el mejor sistema del mundo, pero si cometes estos 3 errores, sigues perdiendo ventas. La diferencia entre un agente que convierte 3 de cada 10 leads y uno que convierte 7 de cada 10 está en evitar estas fallas operativas.
El error más caro. Un lead te escribe a las 10 AM pidiendo cotización de auto. Ves el mensaje a las 2 PM pero estás ocupado. Decides responder "más tarde". A las 6 PM ya saliste del trabajo. Al día siguiente a las 9 AM finalmente lo llamas. Él ya contrató con otro agente que le respondió a las 10:15 AM del día anterior.
La velocidad de respuesta es el factor que más impacta la conversión en inbound. No se trata de ser perfecto en lo que dices, se trata de ser rápido. Un agente que responde en las primeras 5 horas convierte 5 veces más que uno que responde al día siguiente, según datos de Figuro.
Si no puedes responder inmediato porque estás en una reunión, manda un mensaje rápido: "Recibí tu solicitud. Te llamo en 2 horas con la cotización". Eso te compra tiempo sin perder al prospecto. La gente entiende que estás ocupado. Lo que no entiende es el silencio total durante 24 horas.
Le mandaste cotización a alguien. Pasaron 3 días. No te escribió de vuelta. Asumes que no le interesó y lo dejas ahí. La realidad: tal vez estaba ocupado, tal vez le surgió algo urgente, tal vez tu mensaje se perdió entre 50 notificaciones de WhatsApp.
La mayoría de ventas no se cierran en el primer contacto. Se cierran en el segundo, tercero o cuarto. Si no haces seguimiento, estás regalando ventas a los agentes que sí lo hacen.
El seguimiento no es insistencia molesta si lo haces bien. No llamas para presionar. Llamas para resolver: "Te mandé 3 opciones de cotización el martes. ¿Tuviste chance de revisarlas? ¿Hay alguna duda que pueda aclararte?". Eso no es presión, es servicio.
Si después de 3 intentos de seguimiento en 10 días no contestó, ahí sí lo descartas. Pero la mayoría de agentes descarta después del primer silencio. Eso es dejar dinero sobre la mesa.
Te llama un número que no tienes guardado. Contestas. La persona dice: "Hola, me mandaste una cotización de seguro de vida hace como una semana". Tú no recuerdas quién es. No sabes qué le cotizaste. No sabes qué quedó pendiente. Empiezas la conversación en cero.
Perder el contexto mata la conversión porque el cliente siente que no le prestaste atención. "Si ni siquiera recuerda quién soy, ¿cómo voy a confiarle mi seguro?". Además, pierdes tiempo reconstruyendo información que ya tenías.
Esto pasa cuando no centralizas ni anotas. Si cada lead está en un chat de WhatsApp distinto, sin notas de qué hablaron, pierdes el hilo. Si lo tienes todo en un lugar con sus datos, el ramo que pidió, qué le cotizaste y cuándo quedaste en llamar, recuperas el contexto en 10 segundos.
La solución es simple: cada vez que hablas con un lead, anotas un resumen de 2 líneas. "Pidió vida, tiene 35 años, fuma, está comparando 3 opciones. Quedé en llamar el viernes". Con eso, cuando lo llames el viernes, retomas la conversación exactamente donde la dejaron.
¿Con qué frecuencia debo publicar para generar leads constantes?
No hay una frecuencia mágica. Lo importante es consistencia y utilidad. Tres publicaciones útiles por semana funcionan mejor que siete publicaciones genéricas. Enfócate en resolver dudas reales de tu audiencia (qué hacer en un choque, cómo funciona el deducible, errores al contratar). Si publicas una vez por semana pero es contenido que resuelve problemas concretos, generas más leads que publicando diario sin aportar nada.
¿Necesito una página web para hacer inbound?
No. Necesitas un lugar donde capturar datos. Puede ser un enlace a un formulario de Google, una página de Figuro Engage, o incluso un mensaje de WhatsApp Business con respuestas automáticas. Lo importante no es tener web bonita, es tener forma de que los interesados te dejen su información estructurada. Una web ayuda, pero no es obligatoria para empezar.
¿Cómo sé si un lead inbound está "frío" o todavía hay oportunidad?
Si no contesta después de 3 intentos en 10 días, está frío. Si contesta pero dice "lo veo después" sin fecha específica, está tibio. Si contesta, hace preguntas sobre coberturas o precio, y fija una fecha para decidir, está caliente. La temperatura se mide por nivel de interacción, no por tiempo transcurrido.
¿Qué hago si alguien me dice "llámame en 2 semanas"?
Anotas la fecha exacta en tu calendario o en tu lista de leads. No llamas antes ni después, llamas exactamente ese día. Cuando llames, recuerdas el contexto: "Me pediste que te llamara hoy para retomar la cotización de vida. ¿Ya tuviste chance de revisar las opciones?". Respetas su tiempo y demuestras organización.
¿Cuánto tiempo debo darle seguimiento a un lead inbound antes de descartarlo?
Tres intentos en 10 días. Primer intento el día 1, segundo intento 48 horas después, tercer intento 5 días después del segundo. Si después de eso no contesta, lo mueves a Descartado. No pierdas más tiempo persiguiendo a alguien que no responde. Ese tiempo lo usas mejor atendiendo leads nuevos que sí están interesados.
El inbound funciona cuando tienes un sistema para procesar lo que captas. No se trata de generar más leads, se trata de no perder los que ya tienes. Con los 5 estados claros (Pendiente, Contactado, En Proceso, Convertido, Descartado), criterios de priorización y reglas de seguimiento, ya estás por encima del 80% de agentes que trabajan sin orden.
El siguiente paso no es complicado: elige un lugar para centralizar (Excel, Google Sheet o una herramienta como Figuro Engage), registra todos los leads que lleguen a partir de hoy con su estado correspondiente, y dedica 15 minutos cada mañana a revisar quién necesita acción inmediata. Eso es todo. En dos semanas vas a notar la diferencia: menos leads perdidos, más claridad sobre qué hacer cada día, y más ventas cerradas con el mismo esfuerzo de captación.
Si ya estás generando leads pero no estás cerrando ventas, el problema no es tu contenido ni tu publicidad. El problema es que no tienes línea de producción. Esto lo resuelve.